Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
martes, 15 de noviembre de 2011
Si hubiera más escuelas de música que militares por las calles, habría más guitarras que ametralladoras ymás artistas que asesinos. :3