viernes, 28 de junio de 2013



Desde pequeñas nos enseñan que nuestro príncipe azul tiene que ser alto, rubio, de ojos azules o verdes, si puede ser adinerado, y que se comporte como todo un caballero. Pero de repente aparece alguien que no es alto, ni rubio, no tiene los ojos azules y no es rico. Y sobre todo no es un caballero porque se enfada por tonterías aunque después se disculpe, hace estupideces con tal de hacerte reír, y al final te das cuenta de que tú no quieres un príncipe azul, tu solo lo quieres a él.
Saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio...Te hace sentir fuerte, muy poderoso...Y es que la verdad mueve mundos... La verdad te hace sentir feliz. La verdad creo que es lo único que importa..

domingo, 23 de junio de 2013

Y de repente ya no es
la gravedad
la que sostiene a la 
tierra, es él .

domingo, 16 de junio de 2013

Nada ocurre porque si. Todo en la vida es una sucesión de hechos que, bajo la lupa del análisis, responden perfectamente a causa y efecto.