Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
viernes, 25 de mayo de 2012
un consejero me dijo:
'hecho el amor, hecha la
trampa'
Y al pie de la letra sigo ese hermoso consejo cruel...