Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
domingo, 5 de septiembre de 2010
VIVIMOS EN UN MUNDO DONDE NOS ESCONDEMOS PARA HACER EL AMOR, AUNQUE LA VIOLENCIA SE PRACTICA A PLENA LUZ DEL DÍA.