Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Ya nada volverá a ser como antes.
Hoy quiero ir a encontrar, todo lo que hay dentro de mi. Sacar toda esa sensibilidad, que me acerque a ti. Y a pesar de todo me pregunto, ¿qué no di? Y al vivir meocultomis DEFECTOS para poder dormir.