Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
martes, 23 de octubre de 2012
Existen solo dos tipos de personas en el mundo, los que entretienen, y los que son espectadores.
&Bueno nene, yo soy una chica a la que le gusta dar show!