Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
domingo, 12 de agosto de 2012
Ya mi corazón no quiere amores desechables . Cómo quieres que te quiera sin que tu me hables? , amor a medias no .