Había una cosa que sabía a ciencia cierta, lo sabía en el fondo del estómago y en el tuétano de los huesos, lo sabía de la cabeza a los pies, lo sabía en la hondura de mi pecho vacío… El amor concede a los demás el poder para destruirte.
domingo, 26 de agosto de 2012
Lo tienes que entender, tenia que pasar.
si quieres un amor sincero aquí estoy yo, yo si te quiero de verdad.